Visión submarina

La mayoría de la personas ven borroso bajo el agua, porque nuestros ojos están recubiertos por un fluido, y al sumergirse en otro fluido (el agua), no enfocan bien. Sin embargo el pueblo moken, que habita en el mar de Andamán entre Birmania y Tailandia, puede ver completamente nítido debajo del agua. Esta cualidad genética puede deberse a que esta población pasa mucho tiempo bajo el agua, y sus ojos se han adaptado con el paso de las generaciones.

Descansado con pocas horas de sueño

La mayoría de las personas necesitan entre 7 y 9 horas para sentirse descansados cuando se levantan. Pero hay personas que apenas duermen 5 o 6 horas, y se levantan tan frescos como una rosa.
Según la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, el gen DEC2 hace que el sueño REM de estas personas sea más intenso, así que descansan de forma más efectiva, y les vale con 6 horas de sueño para sentirse descansados.

Huesos siempre jóvenes

Con la edad, los humanos perdemos masa ósea. Los huesos se vuelven más quebradizos, y por eso muchas personas mayores cuando se caen al suelo se rompen la cadera, o un brazo o una pierna.
Sin embargo, hay gennte que tiene una mutación de un gen llamado SOST que hace que no pierdan masa ósea, Sus huesos son igual de resistentes que los de un joven. Esta mutación se ha hallado en personas de origen holandés que viven en Sudáfrica.


Resistentes al frío

Los seres humanos solemos soportar mejor el calor que el frío, porque nuestro cuerpo tiene una temperatura corporal de entre 36,5 y 37,5 grados. Pero mucha gente va en manga corta en invierno, o no tiene problemas en bañarse en un río congelado.
Rasgos genéticos raros
Muchas de ellas tienen rasgos genéticos raros que les permiten soportar mejor el frío. Por ejemplo, la tribu de los Inuits, que habitan en el Ártico, y los Nenet del norte de Rusia, tienen menos glándulas sudoríparas, su metabolismo es ligeramente distinto, y su piel es un poco más caliente. Están mejor preparados para el frío.

Soportan mejor las alturas

Debido a la presión y a la mejor cantidad de oxígeno, la mayoría de las personas se marean y sufren malestar general cuando escalan una montaña, o viajan a una ciudad situada a una gran altitud.
Los quechuas de los Andes y los tibetanos del Himalaya tienen unos rasgos genéticos raros que les permiten vivir en las grandes alturas, sin problema. Poseen una mayor capacidad pulmonar, para aspirar más oxígeno en cada respiración. También producen menos células rojas cuando hay poco oxígeno en el aire.
Hemos visto cinco rasgos genéticos que tienen muy pocas personas en el mundo.