Al ser dada de alta, pesaba 2,26 kg y medía 40 cm, y gozaba de buena salud, según un comunicado del hospital. Ese peso y altura corresponden más al de un bebé recién nacido.
Saybie se convirtió en el recién nacido más pequeño del mundo que sobrevive al parto, según un registro que lleva la Universidad de Iowa, que detalló que su peso fue 7 gramos menor que el del bebé que hasta entonces tenía el récord, nacido en Alemania.
Su nacimiento se produce en medio del álgido debate sobre el aborto en Estados Unidos, con varios estados aprobando leyes que prohíben la interrupción del embarazo después de las seis semanas, desafiando la sentencia de la Corte Suprema “Roe vs Wade” de 1973, que garantiza a las estadounidenses el derecho a abortar mientras el feto no se considere viable.